... Y que no les tome por sorpresa ;)

Creíste que muerta estaba
inerte, en calma, boca abajo en mi cama
tanto así que me trajiste mortaja
y sin pensarlo dos veces, descubriste mi cara

No habías visto palidez tan extraña
y pensaste que más hermosa me hallaba
mis ojos cerrados aún te embrujaban
y por eso besaste mi boca ensangrentada

Te diste cuenta que colmillos tenía
afilados, mortales, como las cuchillas...

sábado, 15 de agosto de 2015

¡Qué lástima me das!



Induciéndome al sueño estoy
Porque no puedo respirar
Así no sentiré a mi corazón
Esforzándose por palpitar

La soledad inusual
No siempre se compone
Por la falta de compañía
Hoy me siento perdida
Porque creo que la vida
Es una insulsa ironía

Y es que se le da de comer
Al que no está hambriento
Y se le da amor
Al imbécil y al cruento

El maligno y sus fauces
Nos quieren devorar
A aquellos que nunca
Pensamos en lastimar

Aun recuerdo sus rostros hostiles
Mirándome fijamente
Intentando obtener con la mente
Mis secretos febriles
Y lo peor de todo
Fue su verdugo entrenado
Para aparentar la perfección
Sin que siquiera sea humano

Con su porte de diplomático
Y sus ojos protegidos
Por pestañas que eran hilos
Que pendían de los estribos

Un perfume inaudito
Y unos labios definidos
Más la voz que cegaba mis sentidos
Y más cuando me cantaba al oído

Sus besos venenosos
Me llegaron a apartar
De lo correcto y lo cauto
Confinándome en lo malsano

Solo fachada, se dirá
Pero lograron doblegar
Mi voluntad por sobre la paz
Que hasta ahora no hallo

No creo que merezcas más líneas
De las que te pueda yo dar
Pero era imperante expresarme
Sobre tu recuerdo fantasmal

No merezco el daño que me hiciste
Ni mucho menos tu verdad
Aunque ésta sea lo único que tienes
En tus arcas para dar

Una frialdad obligada
Un corazón con coraza
Una pasión por la venganza
La idolatría por la nada

Tus falsos ídolos
Se encargarán de darte la espalda
Y el dolor que llegues a sentir
Destruirá tu balanza

Y las creencias que te muevan
Y lo vacío de tus querellas
Sabrán dar rienda suelta a tu condena
Y no podrás salir

Porque ni siquiera quieres hacerlo
Ahora que quizá, estás a tiempo
¡Pobre y triste, niño lindo!
Tu castigo será
No saber por dónde fuiste
A parar en el lodazal


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